Esta es la breve historia de una persona que no soy yo. Repito, no soy yo. Pero ojo, no se confundan, no soy yo.
Resulta que este pibe era un justiciero. Él solo quería hacer el bien, salvar gente. Que las víctimas no lo sean. Que los débiles tengan quien los defienda.
Solo que había un problema. Si bien su alma era heroica, su mente era cobarde. O como mínimo, de reacción lenta.
En una ocasión, nuestro héroe (desde ahora le vamos a llamar "H") estaba caminando por la calle, y en una fila de un cajero automático se estaba cometiendo una injusticia. Una mujer con un bebe en brazos estaba en el cuarto lugar de la fila, y delante de ella tres hombres. El que estaba en el tercer lugar fumaba un cigarrillo, cuyo humo le pegaba de lleno al bebé. H se enfureció, y se acercó a la señora. Le dijo "Señora, su bebé se está fumando el cigarrillo del señor delante suyo, y además hace frío para esperar a entrar al cajero y su bebé se puede enfermar. ¿No le parece mejor pedir entrar primero al cajero, sabiendo que usted tiene prioridad?". Es claro que H no perdería el tiempo hablandole a los otros 3 hombres, porque sabe que sería perder el tiempo. Una persona que no se da cuenta de esta situación es poco menos que una persona.
Y así, siguió caminando unos pasos. Se frenó, miró hacia el lugar, y pudo ver cómo la situación era exactamente la misma. Por supuesto, todo eso pasó en su mente un poco después... el jamás le dijo nada a la señora.
Bajó la mirada, avergonzado por su cobardía, y siguió caminando.
"La próxima lo voy a hacer..."
Yo les comenté que esta historia es breve. Bueno, es breve la explicación. La historia es una sucesión de situaciones que terminaban con la misma frase: "La próxima lo voy a hacer..."
Hasta que un día...
FIN.
domingo, 10 de septiembre de 2017
jueves, 4 de mayo de 2017
Día 16: "1 mes"
Este fue el mejor mes de mi vida.
No se puede explicar con palabras. Por ahí si, pero aun no puedo. Calculo que algun día podré... no sé.
Incluso las cosas que no están tan buenas, como estar cansado siempre, o estar encerrados, o levantarte a cualquier hora y a cada rato para que el piojito tenga lo que necesite. Todo eso tiene una gran cuota de satisfacción.
Solo quiero dejar asentado un mensaje para Iker: sos la cosita mas linda que vi en mi vida.
Aclaro que no soy objetivo.
Saludos cordiales,
Migue
jueves, 23 de febrero de 2017
Día 15: "In your face"
Cuando tarareás, tarareo.
Cuando me mirás, me sonrojo.
Cuando me guiñas un ojo, se me escapa una mueca.
Cuando te sorprendés, aparece tu verdero yo.
Cuando te mordés el labio, aparece mi verdadero yo.
Cuando fruncís las cejas, se me frunce el totó.
Cuando sacás la lengua, te la deseo.
Cuando llorás, caen gotas del alma.
Cuando reís, sale el sol de tu ser.
Cuando llorás de la risa, hay un arcoiris hermoso.
Cuando me tirás un beso...
Bueno, no me acuerdo... pero creo que se me olvida todo.
Cuando me mirás, me sonrojo.
Cuando me guiñas un ojo, se me escapa una mueca.
Cuando te sorprendés, aparece tu verdero yo.
Cuando te mordés el labio, aparece mi verdadero yo.
Cuando fruncís las cejas, se me frunce el totó.
Cuando sacás la lengua, te la deseo.
Cuando llorás, caen gotas del alma.
Cuando reís, sale el sol de tu ser.
Cuando llorás de la risa, hay un arcoiris hermoso.
Cuando me tirás un beso...
Bueno, no me acuerdo... pero creo que se me olvida todo.
domingo, 8 de enero de 2017
Día 12: "Última impresión"
La primera impresión es la más importante, dicen. Yo no estoy de acuerdo...
Cuando recordás a una persona, ¿qué te acordas? ¿La primera impresión, o la última? La respuesta es clara y devela el misterio de un mito que es falaz. La primera impresión es importante, sólo si es negativa y no hay otra oportunidad... de ahí sale el dicho. Pero eso es otra cosa...
Mi tema con respecto a la última impresión viene de lo siguiente: mi abuelo.
Él siempre fue divertido, enérgico, sonriente y ocurrente. Era un niño más, un amigo, una gran compañía. Y me enseñó algo muy importante... a la vida hay que disfrutarla.
Lamentablemente, a mi edad de veintipico, tuvo un ACV y cayó en las manos del Alzheimer. No hace falta decirles cómo cambió. Los años siguientes fueron difíciles... el abuelo no parecía ser el de siempre. Algo quedaba, ahí... escondido. Cada tanto aparecía y nos hacía muy bien. Pero el tiempo pasó, y al final, se nos fue.
He aquí mi secreto, sobre la última impresión que tanto odio y me duele: el abuelo se llevó una última impresión de mi de alguien que no soy.
Abuelo, no sabes cómo quisiera que sepas que no soy más ese chico cómodo que era...
Quiero que sepas que soy un luchador, como vos... que luchaste contra tu enfermedad todos los días, y con una sonrisa. Y me hubiera gustado que te hayas ido con esa imagen que vos me dejaste a mi.
Te extraño.
Migue
Cuando recordás a una persona, ¿qué te acordas? ¿La primera impresión, o la última? La respuesta es clara y devela el misterio de un mito que es falaz. La primera impresión es importante, sólo si es negativa y no hay otra oportunidad... de ahí sale el dicho. Pero eso es otra cosa...
Mi tema con respecto a la última impresión viene de lo siguiente: mi abuelo.
Él siempre fue divertido, enérgico, sonriente y ocurrente. Era un niño más, un amigo, una gran compañía. Y me enseñó algo muy importante... a la vida hay que disfrutarla.
Lamentablemente, a mi edad de veintipico, tuvo un ACV y cayó en las manos del Alzheimer. No hace falta decirles cómo cambió. Los años siguientes fueron difíciles... el abuelo no parecía ser el de siempre. Algo quedaba, ahí... escondido. Cada tanto aparecía y nos hacía muy bien. Pero el tiempo pasó, y al final, se nos fue.
He aquí mi secreto, sobre la última impresión que tanto odio y me duele: el abuelo se llevó una última impresión de mi de alguien que no soy.
Abuelo, no sabes cómo quisiera que sepas que no soy más ese chico cómodo que era...
Quiero que sepas que soy un luchador, como vos... que luchaste contra tu enfermedad todos los días, y con una sonrisa. Y me hubiera gustado que te hayas ido con esa imagen que vos me dejaste a mi.
Te extraño.
Migue
Día 11 - "Suspiros"
Extraña forma de respirar los suspiros,
provocados por la necesidad de vivir,
causados por el sentir,
identificados por el ser,
y recordados por el amar.
Un suspiro que va,
no es mas que un sentimiento que aparece...
la nostalgia presente..
o un alivio, de repente.
Un suspiro que viene,
un mensaje para siempre,
de dolor, añoranzas o desafío...
un misterio a descubrir.
O tal vez, a imaginar.
Un suspiro que no sale.
Un amor que no camina.
Una carta que se rompe.
Una historia que no se cuenta.
Y por último, un suspiro que resume.
Que duele a muchos.
Que marca a algunos.
Que entienden pocos.
El último suspiro.
provocados por la necesidad de vivir,
causados por el sentir,
identificados por el ser,
y recordados por el amar.
Un suspiro que va,
no es mas que un sentimiento que aparece...
la nostalgia presente..
o un alivio, de repente.
Un suspiro que viene,
un mensaje para siempre,
de dolor, añoranzas o desafío...
un misterio a descubrir.
O tal vez, a imaginar.
Un suspiro que no sale.
Un amor que no camina.
Una carta que se rompe.
Una historia que no se cuenta.
Y por último, un suspiro que resume.
Que duele a muchos.
Que marca a algunos.
Que entienden pocos.
El último suspiro.
domingo, 4 de septiembre de 2016
Día 10 - "El Oráculo que no sabía decir culo"
Según la mitología griega, existía entre los Oráculos uno que estaba maldito. Se sabía que el Oráculo de Flandris (una pequeña ciudadela construida alrededor del Templo) era el más efectivo de todos. Nunca erraba sus predicciones... eran perfectas. Pero tenía un inconveniente insoslayable, que como se imaginarán, era el no poder decir la palabra "culo". Por lo que cada vez que tenía un vaticinio que incluía esa parte del cuerpo, decía otra palabra, y por supuesto, no acertaba.
El caso más famoso fue el de Protos, el héroe de Papira, el de una sola oreja. Por envidia de los dioses, pues todas las ninfas se enamoraban de él, fue desafiado a matar al Leon de Nemea (antes de que lo agarre Heracles). Si no lo lograba matar, sufriría una tortura eterna.
Protos fue a ver al Oráculo de Flandris, ya que se sabía el mas perfecto, quien le dijo: "No lo podrás matar. Y tu castigo será que te picará sin cesar la oreja". Protos, salió apesadumbrado por el vaticinio, pero su instinto de héroe lo obligó a seguir.
Fue donde el León de Nemea, quién lo atacó rápidamente, pegándole un zarpazo justo en su única oreja. Lo que resultó un repentino y sorpresivo alivio para el héroe, ya que podía huir y recibir el castigo sin problemas, total, la oreja que le iba a picar estaba en el suelo. Y sin dudarlo, corrió.
Como podrán imaginar, el oráculo no quiso decir "oreja", sino "culo", por lo que toda su vida Protos estuvo con una picazón insufrible en el totó, castigado por la envidia de los dioses.
De ahí el famoso proverbio griego "Si te pica la oreja, debe ser envidia..."
miércoles, 17 de agosto de 2016
Día 8 - "Para reflexionar..."
-No entiendo.
-Que si el talle L no te entra, quizás te convenga un XL.
-¿Uno mas chico? No entiendo, disculpá.
-No no, un XL... uno mas grande.
-Pero XL no es mas grande que un L, es mas chico.
-No, estas confundido... el XL es mas grande que el L.
-No, vos debes estar confundido. Capaz te referís a un talle LX, no XL.
-Me estas cargando, ¿no? Yo estoy trabajando, no puedo perder el tiempo asi.
-No te estoy cargando. Y hablame bien, porque soy un cliente y necesito un talle mayor al L, y ya me estás cansando de tu boludeo.
-Flaco, a ver... El XL es mas grande que el L, ¿de donde saliste acaso?
-De Italia, ¿que tiene que ver?
-Para... ¿Italia?¿Roma?
-Claro.
-Ah, ahora entiendo todo. Ya te traigo un número mas.
martes, 16 de agosto de 2016
Día 7 - "Día 7"
Se agachó. No es necesario decir quien. Cortó una flor. No es necesario decir cual. Caminó hacia ella. No importa quien es ella. Pero no se la dio. No sabemos por qué. Continuó su camino mirando al piso. No interesa si una lagrima se le escapó. Pasó un auto a mucha velocidad...
La flor quedó aplastada en la calle.
Ella lo siguió besando, sin saber que le había salvado la vida cuando le agarró del brazo y lo atrajo hacia si misma. No es necesario saber nada mas. Esta historia no tiene un final...
lunes, 15 de agosto de 2016
Día 6 - "Un atardecer"
Al borde de la cama se encontraba ella, tomándolo de la mano, con los ojitos entreabiertos. Siempre estaba al lado de él. Y mas aun en ese momento...
Él la miraba. Sus dolores jamás podrían evitar que él la admirase así. Ella le parecía lo mas hermoso del mundo. Esa manera en la que estaba combatiendo el sueño le encantaba. Ella era muy combativa en general... toda la vida luchando. Incluso, luchó para estar con él. Y por eso la amaba. Y sabía que eso era correspondido.
La melancolía. Una de las características de los atardeceres.
Ella estaba somnolienta, cansada de tanto estar despierta. Fue un día intenso, una semana intensa. Una vida intensa. Pero además de intensa, linda. Porque ella lo encontró, y él la encontró a ella. Y no hubo ni un solo día que no se hayan disfrutado. Correr, cantar, bailar... luchar codo a codo. Ella siempre dijo que lo bueno de remar en dulce de leche, es que la victoria es dulce, y le podés pegar un lengüetazo al remo al final. Pero bueno... ya estaba cansada.
El cansancio. Una de las características de los atardeceres.
Él la vio cabecear un par de veces, y sonrió. Era hermosa incluso hasta con la boca abierta. Pensó de repente que ya estaba listo para irse, y cerró los ojos... sin dejar la sonrisa que le había causado ella.
La disminución de la luz al caer el sol. Una de las características de los atardeceres.
Ella no se dio cuenta que él aflojó la mano de la cual se estaban tomando, porque cayó dormida. Pero lo curioso es que ella nunca más se despertó. Se fue con él, de la mano, como siempre.
La unión para siempre. Una de las características del amor...
Él la miraba. Sus dolores jamás podrían evitar que él la admirase así. Ella le parecía lo mas hermoso del mundo. Esa manera en la que estaba combatiendo el sueño le encantaba. Ella era muy combativa en general... toda la vida luchando. Incluso, luchó para estar con él. Y por eso la amaba. Y sabía que eso era correspondido.
La melancolía. Una de las características de los atardeceres.
Ella estaba somnolienta, cansada de tanto estar despierta. Fue un día intenso, una semana intensa. Una vida intensa. Pero además de intensa, linda. Porque ella lo encontró, y él la encontró a ella. Y no hubo ni un solo día que no se hayan disfrutado. Correr, cantar, bailar... luchar codo a codo. Ella siempre dijo que lo bueno de remar en dulce de leche, es que la victoria es dulce, y le podés pegar un lengüetazo al remo al final. Pero bueno... ya estaba cansada.
El cansancio. Una de las características de los atardeceres.
Él la vio cabecear un par de veces, y sonrió. Era hermosa incluso hasta con la boca abierta. Pensó de repente que ya estaba listo para irse, y cerró los ojos... sin dejar la sonrisa que le había causado ella.
La disminución de la luz al caer el sol. Una de las características de los atardeceres.
Ella no se dio cuenta que él aflojó la mano de la cual se estaban tomando, porque cayó dormida. Pero lo curioso es que ella nunca más se despertó. Se fue con él, de la mano, como siempre.
La unión para siempre. Una de las características del amor...
domingo, 14 de agosto de 2016
Día 5 - "El secreto de Bach"
Johann Sebastian Bach fue un compositor del periodo Barroco, muy conocido hoy en día, ayer en día, y siempre en día en realidad. De hecho, muchos dicen que su obra fue la cumbre de la música barroca (bueno, muchos... lo dice Wikipedia), y que en ella se destaca su profundidad intelectual, perfección técnica y belleza artística. Me imagino que muchos de ustedes ya estarán suponiendo a que viene todo esto... Una ayuda: No, no es Marama.
Dicen también que fue el último gran maestro del contrapunto, y fue la inspiración de otros grandes compositores, como Mozart, Mendelssohn y el mismísimo Piazzolla. No, se equivocan... nada que ver con Justin Bieber.
En primer lugar, estoy trayendo a Bach porque su preludio de Cello Suites es uno de mis temas favoritos, y se los recomiendo fuertemente. Y en segundo lugar, porque descubrí después de largas horas de meditación intensa que este gran personaje tuvo un secreto. Un gran secreto que solo los masones pudimos develar. Es el de su supracapacidad por encontrar y desarrollar otros ritmos futuristas de mucha masividad. Algunos estarán pensando en Romero Santos... y yo les digo que ¡si! Están en lo correcto.
Nuestro querido Bach no es otro que el inventor del género musical que conlleva su nombre: Bachata. Ese es su gran secreto según nuestros estudios.
Por lo que, antes de decir pavadas como que la bachata es basura, investiguen un poco mas...
Dicen también que fue el último gran maestro del contrapunto, y fue la inspiración de otros grandes compositores, como Mozart, Mendelssohn y el mismísimo Piazzolla. No, se equivocan... nada que ver con Justin Bieber.
En primer lugar, estoy trayendo a Bach porque su preludio de Cello Suites es uno de mis temas favoritos, y se los recomiendo fuertemente. Y en segundo lugar, porque descubrí después de largas horas de meditación intensa que este gran personaje tuvo un secreto. Un gran secreto que solo los masones pudimos develar. Es el de su supracapacidad por encontrar y desarrollar otros ritmos futuristas de mucha masividad. Algunos estarán pensando en Romero Santos... y yo les digo que ¡si! Están en lo correcto.
Nuestro querido Bach no es otro que el inventor del género musical que conlleva su nombre: Bachata. Ese es su gran secreto según nuestros estudios.
Por lo que, antes de decir pavadas como que la bachata es basura, investiguen un poco mas...
miércoles, 10 de agosto de 2016
Día 2 - "El problema del Principito."
Nuestro querido Principito tenía un gran problema. Por supuesto, no fue narrado en la bella historia de Saint-Exupéry, ya que no era algo muy bonito. Sin embargo, era muy normal.
El tema era que cada vez que El Principito se tiraba un gas, le pegaba de lleno en la cara. Claro, el Asteroide B 612, su planeta, era minúsculo, y el gas tardaba segundos en dar la vuelta completa al planeta, proporcionándole una paliza olfativa de grandes magnitudes. Cansado ya de que sus pedos salgan por un orificio y entre por otro, un día decidió intentar hacer algo al respecto.
El primer día intentó correr la cara apenas largara la cuestión, pero resultó ser demasiado ancha para evadirla.
El segundo día intentó girarse sobre su propio eje unos 180 grados, dejando que la colisión ocurriera de espaldas. Se encontró con que la estela no se iba tan rápido, así que igualmente se lo tuvo que fumar.
El tercer día intentó solo girar unos 90 grados, quedando de perfil a ambas zonas de peligro. Sin embargo, esto tampoco sirvió, ya que cada orificio nasal apuntaba para cada perfil, fumándose entonces los dos extremos de la susodicha inconveniencia gástrica.
El cuarto día no se tiró ninguno.
El quinto día decidió agacharse velozmente, para que el viento le pase por encima (había leído que el aire es mas pesado que el gas). Decidió al instante no hacerlo nunca mas, ya que el esfuerzo de agacharse le hizo contraer el intestino nuevamente y de una forma mas violenta, ocasionando entonces una doble fumada. ´No se animó a probar el salto, ya que el esfuerzo es aun mayor.
El sexto día se tiró al piso, boca abajo, y descubrió la solución al problema: "Gas que se va para arriba, salud en las papilas olfativas." (frase muy utilizada en su planeta a partir de ese día).
Y el séptimo día, descansó...
El tema era que cada vez que El Principito se tiraba un gas, le pegaba de lleno en la cara. Claro, el Asteroide B 612, su planeta, era minúsculo, y el gas tardaba segundos en dar la vuelta completa al planeta, proporcionándole una paliza olfativa de grandes magnitudes. Cansado ya de que sus pedos salgan por un orificio y entre por otro, un día decidió intentar hacer algo al respecto.
El primer día intentó correr la cara apenas largara la cuestión, pero resultó ser demasiado ancha para evadirla.
El segundo día intentó girarse sobre su propio eje unos 180 grados, dejando que la colisión ocurriera de espaldas. Se encontró con que la estela no se iba tan rápido, así que igualmente se lo tuvo que fumar.
El tercer día intentó solo girar unos 90 grados, quedando de perfil a ambas zonas de peligro. Sin embargo, esto tampoco sirvió, ya que cada orificio nasal apuntaba para cada perfil, fumándose entonces los dos extremos de la susodicha inconveniencia gástrica.
El cuarto día no se tiró ninguno.
El quinto día decidió agacharse velozmente, para que el viento le pase por encima (había leído que el aire es mas pesado que el gas). Decidió al instante no hacerlo nunca mas, ya que el esfuerzo de agacharse le hizo contraer el intestino nuevamente y de una forma mas violenta, ocasionando entonces una doble fumada. ´No se animó a probar el salto, ya que el esfuerzo es aun mayor.
El sexto día se tiró al piso, boca abajo, y descubrió la solución al problema: "Gas que se va para arriba, salud en las papilas olfativas." (frase muy utilizada en su planeta a partir de ese día).
Y el séptimo día, descansó...
lunes, 23 de mayo de 2016
"Naaa que verde, ¡rojo!"
Yo soy de los más tímidos de la clase. Ya sé que todos me quieren, que soy buen compañero, y que todos dicen que soy re bueno. Pero bueno, soy tímido, y eso me juega muy en contra. A las chicas les gusta los chicos copados, como Gonza o Mati... yo soy más tirando a Elías, pero menos gracioso. Admiro mucho la capacidad que tiene Elías para hacer reír a los demás. Y creo que por eso somos tan buenos amigos.
Sin embargo, hoy no vino al cumple. Estamos todos menos él... y yo me siento como un poco solo. O sea, me integro con los chicos, nos reímos, hablamos de las chicas... todos saben que a mi me gusta Ceci. Y todos saben que a Gonza le gusta Ceci. Pero lo peor, es que todos saben que Ceci esta de novia con un chico de la secundaria. Nosotros no tenemos ni chances, somos chicos de séptimo. Yo me conformo con su risa, no pido nada mas.
De repente me encuentro jugando al semáforo. No sé muy bien las reglas, pero por lo que veo (soy muy observador), los chicos se ponen en fila, van pasando las chicas, y nosotros las paramos como si fuéramos un semáforo, y le tenemos que decir un color: Verde para un beso en la mejilla, Amarillo para un piquito, y Rojo para un beso posta. A mi jamás se me hubiera ocurrido decirle a ninguna otro color que no sea verde.
La veo a Ceci en la fila, detrás de Mery. Mery es una chica preciosa, de ojos verdes, muy simpática y buena, y super graciosa. Pero demasiado atrevida para mi gusto. Yo estoy muy nervioso por el verde que le voy a decir a Ceci... un beso en la mejilla de ella podría hacerme parar el corazón.
"Verde", le digo a Yani. Me da un beso en la mejilla tan dulce como olvidable. Era por su posición relativa... 3 antes de Ceci. Sino hasta tal vez me gustaba.
"Verde", le digo a Sil. Me da un beso rápido en la mejilla, su interés está en Nico. Solo falta Mery, y después...
"Verde", le digo a Mery, casi temblando de miedo.
Y mis labios sintieron por primera vez el calor de un beso. Y mi cuello fue rodeado por sus brazos. Y en mi mente solo retumban sus palabras...
Fin. Bah, principio.
Sin embargo, hoy no vino al cumple. Estamos todos menos él... y yo me siento como un poco solo. O sea, me integro con los chicos, nos reímos, hablamos de las chicas... todos saben que a mi me gusta Ceci. Y todos saben que a Gonza le gusta Ceci. Pero lo peor, es que todos saben que Ceci esta de novia con un chico de la secundaria. Nosotros no tenemos ni chances, somos chicos de séptimo. Yo me conformo con su risa, no pido nada mas.
De repente me encuentro jugando al semáforo. No sé muy bien las reglas, pero por lo que veo (soy muy observador), los chicos se ponen en fila, van pasando las chicas, y nosotros las paramos como si fuéramos un semáforo, y le tenemos que decir un color: Verde para un beso en la mejilla, Amarillo para un piquito, y Rojo para un beso posta. A mi jamás se me hubiera ocurrido decirle a ninguna otro color que no sea verde.
La veo a Ceci en la fila, detrás de Mery. Mery es una chica preciosa, de ojos verdes, muy simpática y buena, y super graciosa. Pero demasiado atrevida para mi gusto. Yo estoy muy nervioso por el verde que le voy a decir a Ceci... un beso en la mejilla de ella podría hacerme parar el corazón.
"Verde", le digo a Yani. Me da un beso en la mejilla tan dulce como olvidable. Era por su posición relativa... 3 antes de Ceci. Sino hasta tal vez me gustaba.
"Verde", le digo a Sil. Me da un beso rápido en la mejilla, su interés está en Nico. Solo falta Mery, y después...
"Verde", le digo a Mery, casi temblando de miedo.
Y mis labios sintieron por primera vez el calor de un beso. Y mi cuello fue rodeado por sus brazos. Y en mi mente solo retumban sus palabras...
Fin. Bah, principio.
A lo que me refiero...
Hoy es una buena noche para escribir.
A ver, a lo que me refiero es que el hecho de no tener que estudiar algo específico para dentro de poco me da la libertad de tomarme este rato. No es que cuando estudio no es un rato para mi, a lo que me refiero es que tengo tiempo verdaderamente de perder el tiempo escribiendo. Bah, perder el tiempo... a lo que me refiero es que lo puedo perder en lo que sea, y decido invertirlo en escribir para mi. no solo para mi, para ustedes también. Escribir en general, no se si me explico. A lo que me refiero es que como yo no suelo escribir para nadie en particular... directamente escribo y me salen las palabras una por una. A veces, después, las borro una por una, pero solo para luego, después, escribir otras. A lo que me refiero es que escribo de una manera poco convencional, dejando de lado un poco la clásica temática axial, y tan solo dedicándome a vomitar y ver qué pasa. Vomitar en un sentido figurado, y poco preciso la verdad, A lo que me refiero es que el escribir sin pensar te permite sacar todo lo de adentro. Es como agarrar la punta del ovillo y tirar, y tirar y tirar. El ovillo cambia de color, de forma, de textura, de color (que ya lo escribí, pero lo escribí de nuevo, y lo borré, pero lo reescribí porque me parecía que quedaba surrealista).
Acabo de escribir un párrafo re fiero. No éste. A lo que me refiero es que me refiero al párrafo anterior a éste.
La gente está re loca chabón.
A ver, a lo que me refiero es que el hecho de no tener que estudiar algo específico para dentro de poco me da la libertad de tomarme este rato. No es que cuando estudio no es un rato para mi, a lo que me refiero es que tengo tiempo verdaderamente de perder el tiempo escribiendo. Bah, perder el tiempo... a lo que me refiero es que lo puedo perder en lo que sea, y decido invertirlo en escribir para mi. no solo para mi, para ustedes también. Escribir en general, no se si me explico. A lo que me refiero es que como yo no suelo escribir para nadie en particular... directamente escribo y me salen las palabras una por una. A veces, después, las borro una por una, pero solo para luego, después, escribir otras. A lo que me refiero es que escribo de una manera poco convencional, dejando de lado un poco la clásica temática axial, y tan solo dedicándome a vomitar y ver qué pasa. Vomitar en un sentido figurado, y poco preciso la verdad, A lo que me refiero es que el escribir sin pensar te permite sacar todo lo de adentro. Es como agarrar la punta del ovillo y tirar, y tirar y tirar. El ovillo cambia de color, de forma, de textura, de color (que ya lo escribí, pero lo escribí de nuevo, y lo borré, pero lo reescribí porque me parecía que quedaba surrealista).
Acabo de escribir un párrafo re fiero. No éste. A lo que me refiero es que me refiero al párrafo anterior a éste.
La gente está re loca chabón.
lunes, 2 de mayo de 2016
La primera vez
Caminaba, con paso firme, por esa vereda de baldosas añejas. Las hojas amarillas brillaban un poco mas por el reflejo de ese sol otoñal, que casi no había aparecido en toda la semana. Sin embargo, el resplandor parecía no hacerme efecto. Ni aunque hayan sido llamas devorándome las piernas me hubiera captado la atención. No en ese momento.
Caminaba, con paso firme y mirada perdida, por esa vereda de baldosas agrietadas. Las hojas amarillas crujían debajo de mis alpargatas. Sin embargo ese crujir parecía mudo, como el otoño en aquellos lugares mágicos, desconocidos aun por el hombre. E incluso, como en aquellos lugares mágicos, conocidos por el hombre... el hombre sordo en esencia. Como yo en ese momento, que podrían estar gritando miles de niños por ayuda, y yo no los hubiera escuchado.
Caminaba, con paso firme, mirada perdida, y de manera ridícula, por esa vereda de baldosas desgastadas. La humedad que dejaron las lluvias incesantes de ese extraño Abril formaba capas resbalosas, peligrosas para caminar normalmente, ideales para reírse del uno mismo. Pero los movimientos bruscos no me sacudieron en realidad. Podría haberme caído de nuca y no haberme levantado nunca mas, y no darme cuenta de aquello.
Caminaba, con paso firme, mirada perdida, de manera ridícula y hasta incluso, tiernamente. Porque mi rostro era una pintura de Van Gogh, con expresiones indefinidas y variantes. Parecía estar muerto de miedo, y corajudo a la vez. Seguro e inseguro. Calmado y nervioso. Parecía estar ahí, y a la vez ausente. Pero no estaba ausente. Estaba en ese rinconcito de la mente tan poco frecuentado... ese rinconcito que algunos llaman felicidad, repitiendo una y mil veces lo que en la siguiente cuadra iba a tener que exteriorizar...
Porque nunca es fácil decirle "te amo" a la mujer que amas.
Y menos la primera vez...
Caminaba, con paso firme y mirada perdida, por esa vereda de baldosas agrietadas. Las hojas amarillas crujían debajo de mis alpargatas. Sin embargo ese crujir parecía mudo, como el otoño en aquellos lugares mágicos, desconocidos aun por el hombre. E incluso, como en aquellos lugares mágicos, conocidos por el hombre... el hombre sordo en esencia. Como yo en ese momento, que podrían estar gritando miles de niños por ayuda, y yo no los hubiera escuchado.
Caminaba, con paso firme, mirada perdida, y de manera ridícula, por esa vereda de baldosas desgastadas. La humedad que dejaron las lluvias incesantes de ese extraño Abril formaba capas resbalosas, peligrosas para caminar normalmente, ideales para reírse del uno mismo. Pero los movimientos bruscos no me sacudieron en realidad. Podría haberme caído de nuca y no haberme levantado nunca mas, y no darme cuenta de aquello.
Caminaba, con paso firme, mirada perdida, de manera ridícula y hasta incluso, tiernamente. Porque mi rostro era una pintura de Van Gogh, con expresiones indefinidas y variantes. Parecía estar muerto de miedo, y corajudo a la vez. Seguro e inseguro. Calmado y nervioso. Parecía estar ahí, y a la vez ausente. Pero no estaba ausente. Estaba en ese rinconcito de la mente tan poco frecuentado... ese rinconcito que algunos llaman felicidad, repitiendo una y mil veces lo que en la siguiente cuadra iba a tener que exteriorizar...
Porque nunca es fácil decirle "te amo" a la mujer que amas.
Y menos la primera vez...
martes, 19 de mayo de 2015
Volar
Estoy seguro que si a ustedes les preguntan: "¿qué superpoder te gustaría tener?", muchos responderían "Volar..."
De hecho, a mi me encantaría. Pero la pregunta verdadera es ... ¿para qué? Planeo hacer una encuesta en breve, pero me imagino la respuesta mas generalizada: para poder sentir todo lo que se siente al volar.
Yo soñé varias veces que volaba, y la sensación era increíble. Libertad... el aire en tu cara... no sentir tu propio peso... pero bueno, eran sueños. No podría saber lo que se siente en realidad.
Sin embargo, creo que estamos meando fuera del recipiente. Porque tenemos muchas otras sensaciones, y no las disfrutamos. No disfrutamos el ver, el escuchar, el tacto... y hay personas que lamentablemente no pueden hacerlo. Nosotros si, y no lo hacemos. ¿Por que buscar volar, si podemos tener esas hermosas sensaciones sin necesidad de hacerlo? Podemos "volar" a nuestra manera... Cerrar los ojos, escuchar las personas hablando... la risa de esa nena a lo lejos... el tema de Queen que se escapó por un auto que pasaba... un pájaro aleteando...
Abrir los ojos y ver... observar.. mirar... colores diferentes... combinaciones tan bonitas... gestos...
Abrir tu corazón y percibir una caricia... un susurro... un amor.
Chicos, acá pegados al suelo tenemos tantas cosas para disfrutar, que siento que les estoy haciendo perder el tiempo en leer esto. Podrías estar en este momento no-volando...
viernes, 10 de abril de 2015
Hipótesis
Buenas noches. Me presento en éstos pagos para hacer uso de mi nivel académico y sorprenderlos con un buen escrito, basado en hechos reales y sin respaldo bibliográfico. Es decir, una basura subjetiva.
La hipótesis que voy a utilizar es la siguiente:
"La vida después de la muerte es una mierda."
Intentaremos entonces refutar o corroborar esta idea con no menos de 2 palabras... un gran reto para mi.
Lo primero que podemos decir, para empezar por algún lado, es que ni vos ni yo sabemos qué hay después de la muerte, ya que nunca nos hemos muerto. Tampoco lo sabemos por experiencia de algún allegado, ya que ningún allegado se ha morido y luego ha volvido (Bah, le voy a preguntar a Jesus el encargado del navarro, que escuché por ahí que resucitó el otro día). Además no hay escritos científicos que especifiquen con veracidad qué pasa después de morir, sin entrar en el obvio campo de la mística y la religión. Hay muchas hipótesis, pero solo eso. Por lo tanto, lo único que sabemos es que después de muertos, ya no están mas acá en forma tangible. Con lo cuál, la única esperanza de responder esta cuestión es encararla desde otro ángulo.
Tengo el agrado de contarles que pensé arduamente en el tema (tan arduamente que me quemé con el fósforo), y se me ocurrió tomar la visión desde nuestro lado... es decir, desde la vida misma. Quizás si sondeamos y analizamos un poco en la vida en sí, podríamos llegar a tener una aproximación general sobre lo que hay luego. Vamos allí.
La pregunta que se me ocurre es: ¿para que vivimos?
Y quizás podemos adornarla un poco mas, para que parezca un poco mas potente: ¿Para qué carajo vivimos?
Realmente no se ha llegado a una conclusión. Hay muchas hipótesis sobre ésto, pero ninguna sacia nuestro hambre de conocimiento (Fuaaa). Por lo tanto, voy a pensar en voz alta. No hay ningun objetivo comun a todos... es decir, cada uno tiene su destino (como muuuucho), pero ninguno vive eternamente, con lo cual tarde o temprano se acaba el cuento. Entonces, ¿a que venimos? No sé si interesa tanto. Por ejemplo, no me interesa para qué vino mi vecina al mundo, y tampoco me interesa lo que haga, y así con casi el 100% del universo. De hecho, nosotros conocemos un porcentaje minúsculo de las personas que dejaron su nombre en la historia, y la realidad es que han hecho nimiedades en general... ¿que importa si inventaron la lamparita? Hoy estaríamos viviendo igual sin ella. Yo vivo sin tele, que es casi lo mismo que cualquier catástrofe.
Es decir, no interesa para qué venimos. ¿Y entonces qué hacemos? Uno vive pocos años... y los usa en general para estudiar, trabajar, comprar su casa, tener hijos, luego nietos, dejar de trabajar y disfrutar de no trabajar. Punto... esa es la vida. Lo que nos deja quizás un aprendizaje: La vida es para disfrutarla.. ¡porque es corta!
Pero qué tanto podés disfrutar la vida si hay tantas obligaciones impuestas por ¡nosotros mismos! ¡La sociedad misma! Éste disfrute merma, y va costando mas a medida que uno se hace mas viejo.
Entonces... es fácil llegar a una conclusión, solo hace falta sumar: Romperse el lomo estudiando+romperse el lomo trabajando+descansar porque estas cansado de haber vivido haciendo eso=la vida es una mierda.
Con lo cuál, si la vida es una mierda, lo que hay más alla de la vida necesariamente tiene que ser mejor, dejando para lo último lo mas lindo... como en todo. El paraiso debe ser lindo solo porque la vida es una mierda...
Con ésto estaríamos refutando la hipótesis.
Quiero que noten una sola cosita. Tuve que hacer una terrible puesta en escena para contarles que estoy cansado de estas características de la vida. Cansado de no tener un rumbo claro. Cansado de tener que sacrificar poder ir a abrazar a mis sobrinos, jugar al futbol con mis amigos, e incluso leer un libro de Asimov. Y cansado de luchar. Pero sin embargo, sigo. Y estoy feliz. Porque hay algo que no esta incluido en éste mini-analisis, y es la fuerza mas poderosa que existe aca, en el más alla y en el mas allaaaa. Es el amor...
Y si lo tuviera en cuenta, ya sabemos que tendría que eliminar todo lo que puse antes. Porque el amor está en todos lados.
Pero bueno, eso también es solo una hipotesis.
La hipótesis que voy a utilizar es la siguiente:
"La vida después de la muerte es una mierda."
Intentaremos entonces refutar o corroborar esta idea con no menos de 2 palabras... un gran reto para mi.
Lo primero que podemos decir, para empezar por algún lado, es que ni vos ni yo sabemos qué hay después de la muerte, ya que nunca nos hemos muerto. Tampoco lo sabemos por experiencia de algún allegado, ya que ningún allegado se ha morido y luego ha volvido (Bah, le voy a preguntar a Jesus el encargado del navarro, que escuché por ahí que resucitó el otro día). Además no hay escritos científicos que especifiquen con veracidad qué pasa después de morir, sin entrar en el obvio campo de la mística y la religión. Hay muchas hipótesis, pero solo eso. Por lo tanto, lo único que sabemos es que después de muertos, ya no están mas acá en forma tangible. Con lo cuál, la única esperanza de responder esta cuestión es encararla desde otro ángulo.
Tengo el agrado de contarles que pensé arduamente en el tema (tan arduamente que me quemé con el fósforo), y se me ocurrió tomar la visión desde nuestro lado... es decir, desde la vida misma. Quizás si sondeamos y analizamos un poco en la vida en sí, podríamos llegar a tener una aproximación general sobre lo que hay luego. Vamos allí.
La pregunta que se me ocurre es: ¿para que vivimos?
Y quizás podemos adornarla un poco mas, para que parezca un poco mas potente: ¿Para qué carajo vivimos?
Realmente no se ha llegado a una conclusión. Hay muchas hipótesis sobre ésto, pero ninguna sacia nuestro hambre de conocimiento (Fuaaa). Por lo tanto, voy a pensar en voz alta. No hay ningun objetivo comun a todos... es decir, cada uno tiene su destino (como muuuucho), pero ninguno vive eternamente, con lo cual tarde o temprano se acaba el cuento. Entonces, ¿a que venimos? No sé si interesa tanto. Por ejemplo, no me interesa para qué vino mi vecina al mundo, y tampoco me interesa lo que haga, y así con casi el 100% del universo. De hecho, nosotros conocemos un porcentaje minúsculo de las personas que dejaron su nombre en la historia, y la realidad es que han hecho nimiedades en general... ¿que importa si inventaron la lamparita? Hoy estaríamos viviendo igual sin ella. Yo vivo sin tele, que es casi lo mismo que cualquier catástrofe.
Es decir, no interesa para qué venimos. ¿Y entonces qué hacemos? Uno vive pocos años... y los usa en general para estudiar, trabajar, comprar su casa, tener hijos, luego nietos, dejar de trabajar y disfrutar de no trabajar. Punto... esa es la vida. Lo que nos deja quizás un aprendizaje: La vida es para disfrutarla.. ¡porque es corta!
Pero qué tanto podés disfrutar la vida si hay tantas obligaciones impuestas por ¡nosotros mismos! ¡La sociedad misma! Éste disfrute merma, y va costando mas a medida que uno se hace mas viejo.
Entonces... es fácil llegar a una conclusión, solo hace falta sumar: Romperse el lomo estudiando+romperse el lomo trabajando+descansar porque estas cansado de haber vivido haciendo eso=la vida es una mierda.
Con lo cuál, si la vida es una mierda, lo que hay más alla de la vida necesariamente tiene que ser mejor, dejando para lo último lo mas lindo... como en todo. El paraiso debe ser lindo solo porque la vida es una mierda...
Con ésto estaríamos refutando la hipótesis.
Quiero que noten una sola cosita. Tuve que hacer una terrible puesta en escena para contarles que estoy cansado de estas características de la vida. Cansado de no tener un rumbo claro. Cansado de tener que sacrificar poder ir a abrazar a mis sobrinos, jugar al futbol con mis amigos, e incluso leer un libro de Asimov. Y cansado de luchar. Pero sin embargo, sigo. Y estoy feliz. Porque hay algo que no esta incluido en éste mini-analisis, y es la fuerza mas poderosa que existe aca, en el más alla y en el mas allaaaa. Es el amor...
Y si lo tuviera en cuenta, ya sabemos que tendría que eliminar todo lo que puse antes. Porque el amor está en todos lados.
Pero bueno, eso también es solo una hipotesis.
lunes, 15 de septiembre de 2014
Solo un dantzari.
Soy solo un dantzari...
Pero me gusta pensar que tambien soy un transmisor de cultura.
Yo sé que la danza es parte esencial en la cultura, porque la danza es ritual, es fiesta, y es sociedad. Yo sé de donde es el Baile de la Era, sé en honor a qué virgen se baila el ciclo de Ochagavía, y sé el significado del Agurra.
Sé dónde está Lesaka, sé como enseñan las danzas juego, y sé la historia de la sociedad gracias a las modificaciones en los bailes.
Sé tocar el txistu y el tamboril, la gaita y la txalaparta, e incluso de dónde salieron esos instrumentos.
Sé quien es Indurain, y sé los deportes mas practicados de la región. Sé como se llama y como se llamaba el estadio del Osasuna, e incluso el significado del nombre. Sé sus canciones de cancha.
Sé jugar a la pelota paleta, e incluso las reglas de otros juegos con frontón.
Sé quién fué Sancho el Fuerte, cómo se fundó Pamplona y por qué fué asignado ese nombre.
Sé las merindades, sus capitales, y sus características principales.
Sé qué son cada símbolo del escudo, en dónde especifica como es la bandera, y sé la letra del Himno a Navarra.
Sé lo que son los fueros, y sé las dimensiones que tuvo el Reyno de Navarra. Y sé hablar un poco de Euskera.
Y sé lo que es limpiar a puro pulmón el salón del primer piso, cocinar para eventos, y colocar infinitas mesas y sillas para que los invitados se sientan cómodos.
Pero sobretodo, sé lo que es sentir pasión por una tierra que, sin saberlo, se me metió muy en el fondo de mi corazón. Y sé que nuestro Centro no es un club, sino un Centro... una Casa de Cultura. Repito... no es un club donde se baila bachata, se mira tele, o se hace un bautismo. Es un Centro, donde se baila, se festeja, se juega al mus, a la canasta, a la pelota... o sea, donde vive la cultura Navarra...
No dejemos que nos maten el Navarro (como nosotros le decimos cariñosamente). No dejemos que nadie lo transforme en un simple club. No dejemos que la burocracia se lo morfe, ni que el desinterés lo entierre.
No sé, digo... quizás es solo una sensación.
Al fin y al cabo... soy solo un dantzari.
Pero me gusta pensar que tambien soy un transmisor de cultura.
Yo sé que la danza es parte esencial en la cultura, porque la danza es ritual, es fiesta, y es sociedad. Yo sé de donde es el Baile de la Era, sé en honor a qué virgen se baila el ciclo de Ochagavía, y sé el significado del Agurra.
Sé dónde está Lesaka, sé como enseñan las danzas juego, y sé la historia de la sociedad gracias a las modificaciones en los bailes.
Sé tocar el txistu y el tamboril, la gaita y la txalaparta, e incluso de dónde salieron esos instrumentos.
Sé quien es Indurain, y sé los deportes mas practicados de la región. Sé como se llama y como se llamaba el estadio del Osasuna, e incluso el significado del nombre. Sé sus canciones de cancha.
Sé jugar a la pelota paleta, e incluso las reglas de otros juegos con frontón.
Sé quién fué Sancho el Fuerte, cómo se fundó Pamplona y por qué fué asignado ese nombre.
Sé las merindades, sus capitales, y sus características principales.
Sé qué son cada símbolo del escudo, en dónde especifica como es la bandera, y sé la letra del Himno a Navarra.
Sé lo que son los fueros, y sé las dimensiones que tuvo el Reyno de Navarra. Y sé hablar un poco de Euskera.
Y sé lo que es limpiar a puro pulmón el salón del primer piso, cocinar para eventos, y colocar infinitas mesas y sillas para que los invitados se sientan cómodos.
Pero sobretodo, sé lo que es sentir pasión por una tierra que, sin saberlo, se me metió muy en el fondo de mi corazón. Y sé que nuestro Centro no es un club, sino un Centro... una Casa de Cultura. Repito... no es un club donde se baila bachata, se mira tele, o se hace un bautismo. Es un Centro, donde se baila, se festeja, se juega al mus, a la canasta, a la pelota... o sea, donde vive la cultura Navarra...
No dejemos que nos maten el Navarro (como nosotros le decimos cariñosamente). No dejemos que nadie lo transforme en un simple club. No dejemos que la burocracia se lo morfe, ni que el desinterés lo entierre.
No sé, digo... quizás es solo una sensación.
Al fin y al cabo... soy solo un dantzari.
miércoles, 11 de junio de 2014
Pensamientos un día de lluvia
El mate y yo, fieles amigos, casi inseparables últimamente.
Es que la realidad es que uno tiene tantas cosas para pensar, para revisar, que ni siquiera en los viajes de casa al trabajo y viceversa podemos hacerlo. Uno prefiere dormir, escuchar música, o en el mejor de los casos leer. Con lo cuál... tomar mate y nada más, es mi mejor momento cognoscitivo. Y con una pc y un espacio en blanco para escribir, es la mejor combinación.
Incluso, uno puede elegir el tema. Podría pensar en cómo encarar mi carrera. En estrategias para crecer en el trabajo. Hasta tal vez, en ideas para mejorar mi calidad de vida. Yo hoy elegí pensar en algo mas profundo... la muerte.
¿Que pensamos de la muerte? Bueno, hay mucha información al respecto. Por empezar, es mala. Y tarde o temprano nos llega. Y no podemos controlar eso. También sabemos que puede llevarse a gente querida, y por que no... a una mascota. En general, todos probamos alguna vez alguna consecuencia de la muerte.
Pero hay más que eso. La muerte en realidad es mala para el que se queda. La agonía, que es el paso previo a la muerte en ciertos casos, es la mala de la película. No sabemos que hay mas allá... algunos tienen fe de que hay cosas mejores, otros piensan que cosas peores, y otros que no hay nada. Yo tengo fe que hay algo mejor, pero claro.. es mi opinión personal.
Entonces, ¿estamos de acuerdo en decir que la muerte no es ni mala ni buena? ¿Y que a todos nos llega?
Ok. Ahora quiero hacerles una pregunta: ¿Por qué tenemos tanto miedo de hablar de la muerte?
Así como hablar de lo dulce, implica hablar de lo salado, y hablar de lo bueno, implica hablar de lo malo, hablar de la muerte implica hablar de la vida. No nos asustemos... no nos preocupemos...
No nos pre-ocupemos. Ocupémonos que es mejor. La muerte es el final, si se quiere. Y la vida es el mientras tanto. Vivamos... ocupemonos de vivir. Si te da verguenza bailar... bailá, no vas a tener otra oportunidad. Si tenés miedo de hacer algo y fracasar... hacelo, no vas a tener otra oportunidad de intentar.
Pensá que es lo que querés, y chasqueá tus dedos... ¡vas a tenerlo! Y sino, chasqueá mas fuerte. Y si aún no, reemplazá el chasquido de dedos por otra acción... pero hacé algo al respecto. Ocupate...
Leé, jugá al fútbol, hacé chistes, inscribite en el posgrado y aprendé, alquilate un departamento mas grande, compra todos los focos de luz que quieras... si no lo hacés ahora, ¿cuando?
Me duele la garganta de tanto no gritar... Y ahora, que hice una pausa en éste escrito, me duele la garganta de tanto gritar. Pero no nos fijemos en el dolor, fijemonos en lo lindo de hacer lo que se te cante.
Hagamos un trato... vos te ocupás de vivir, y yo me ocupo de vivir. Quizás nos crucemos por ahí, sonriendo, y tené cuidado, porque si se me canta abrazarte fuerte, cagaste.
Adios...
(Ocupado)
miércoles, 23 de abril de 2014
El grito
Un grito me despierta, y no es efímero ni eterno.
Tampoco lo es mi despertar… estoy despertando.
Una voz recalca por enésima vez que me pierdo en el otro,
Cosa que escucho por primera vez.
El grito es de desesperación, pero la música que prosigue es
de esperanza.
Un violín susurra que todo va a ir bien. Una guitarra
rasguea un acorde de consuelo.
Y un piano me inserta notas de calma.
El grito es un grito ahogado. Estuvo encerrado tanto tiempo
que salió casi sin fuerza.
Pero casi me rompe los tímpanos.
Ahogado… pero hay una mano que se estira para sacarte.
El grito es de dolor también. El cáncer se manda de las
suyas a veces.
Desespera. Ahoga. Duele.
Cansa.
Y me estoy despertando, y me siento cansado.
Pero no importa, todo bien.
Porque el grito es mío. Y activó alguna parte de mi
conciencia.
Y estoy pudiendo ver la luz del día. Estoy pudiendo oler las
plantas.
Estoy pudiendo amar. Estoy pudiendo escribir.
Estoy despertando, y cada vez tengo más ganas de estar
completamente despierto.
De a poco, más o menos, como dice esa voz que recalca miles
de cosas.
Gracias a ese grito, estoy despertando.
Y si, en gerundio.
miércoles, 19 de febrero de 2014
Cap 2: Conociendo el arte.
-Como hice que? - preguntó extrañado Luis, sin haber podido procesar lo sucedido.
Se miró las manos intentando visualizar una respuesta que no vería. Desde ese momento, no pudo prestar mas atención en clase.
Al salir del aula, fué rápidamente hacia las escaleras, sabiendo que Marcos y algunos chicos mas lo seguían para hacerle las miles de preguntas que tenían en sus lenguas afiladas. Bajó de a varios escalones a la vez, giró en el primer pasillo, y se metió en el aula mas cercana que por suerte estaba vacía. Sus compañeros no lo encontraron por ningún lado.
Luis intentó calmarse sentándose en un pupitre y cerrando los ojos. Infló profundamente sus pulmones, y largó con un silbido gracioso la bocanada que aspiró. Y por fin, pudo sonreir.
Miró alrededor, buscando un pedazo de tiza, que halló debajo del pizarrón, tirado en el piso. Un agradable perfume a libros viejos invadía el ambiente, aunque Luis no lo notó. Siempre andaba un poco resfriado, con la nariz tapada. Agarró la tiza, la colocó en una mesa, y se separó a un metro. Dijo en voz baja, y apuntando con un dedo al objeto, "Movete!". Y no pasó nada.
Luis era un chico listo, y en el lapso de una hora, logró mover la tiza a la perfección. La hizo levitar, haciendo movimientos suaves con sus brazos y manos, casi como danzando.
Así que, cansado pero contento, se dirigió hacia su casa, al encuentro con sus padres. Le esperaba algo complicado... ¿qué dirán sus padres?
El rostro de Luis ya no era de felicidad, sino de preocupación...
-Eso... el coso ese fué volando hacia tu..- y la niña fué interrumpida por el grito de su padre, que la llamó por su nombre. La niña volteó, y comenzó a correr en dirección a él.
Luis estaba anonadado... tardó en descubrirse a si mismo sentado en la vereda, en posición de indiecito, con su brújula en la mano. No podía creer que la brújula haya ido volando a su mano. Y menos, creer que su deseo se había cumplido.
Se levantó y caminó hacia el banco más cercano. Apoyó en un extremo la brújula, y en el otro se sentó él.
-Veamos... - dijo, y estiró la mano hacia ella, frunciendo el ceño.
Intentó varias veces repetir lo sucedido, de distintas formas: cerrando los ojos, haciendo la mímica de que agarraba el objeto, pero desde lejos, pensando en el trayecto que debía hacer, haciendo fuerza mental... pero nada tenía éxito. Probó hasta el cansancio... y se acordó que tenía que volverse a su casa porque sino su madre se iba a preocupar. Agarró la brújula con un poco de bronca, y se fué caminando a paso ligero. Su mente pensaba sin cesar...
Llegó a su casa y se metió a su pieza, sin darle atención a los pedidos de explicación de su madre ni al quejido del hamster, que tenía hambre. Sólo se acostó en su cama, y cerró sus ojos.. mientras trataba de evacuar su frustración de alguna manera.
Él estaba levantado, nuevamente, parado sobre una azotea. Tenía capa... pero se la quitó. La capa lo haría especial.. y él no quería ser especial. Solo quería salvar gente. Vió a lo lejos un robo... y muy decididamente, saltó. Y voló...
De repente se despertó. Ya era de noche.. y su madre gritaba cada vez mas fuerte su nombre.. diciéndole que vaya a comer.
Y de un salto... fué.
La vida siguió normal.. hasta el 3er día siguiente al suceso de la brújula. Para ese entonces... pensaba que eso había sido solo un producto de la imaginación. Sin embargo, la vida siempre te sorprende...
Estaba sentado en su pupitre, mientras el profesor de física explicaba las leyes de la cinemática. Al darse vuelta este último para escribir en el pizarrón, vió como Marcos, el más quilombero de la clase, le pone en el asiento una tacha, con el pinche para arriba. Y a Luis no le gustó nada. Y para colmo, el profesor se volvió a dar vuelta, y se dirigió a sentarse.
Entonces Luis hizo un movimiento con su mano, y la tacha salió volando hacia un costado. Marcos, estupefacto se dió vuelta a mirar a sus compañeros. Su boca abierta lo hacía verse mas retardado. Pero Luis no prestó más atención a nada. Estaba interiormente analizando la situación, con una mezcla de alegría por saber que no se lo había imaginado, y duda, por no saber como lo hizo.
Se miró las manos intentando visualizar una respuesta que no vería. Desde ese momento, no pudo prestar mas atención en clase.
Al salir del aula, fué rápidamente hacia las escaleras, sabiendo que Marcos y algunos chicos mas lo seguían para hacerle las miles de preguntas que tenían en sus lenguas afiladas. Bajó de a varios escalones a la vez, giró en el primer pasillo, y se metió en el aula mas cercana que por suerte estaba vacía. Sus compañeros no lo encontraron por ningún lado.
Luis intentó calmarse sentándose en un pupitre y cerrando los ojos. Infló profundamente sus pulmones, y largó con un silbido gracioso la bocanada que aspiró. Y por fin, pudo sonreir.
Miró alrededor, buscando un pedazo de tiza, que halló debajo del pizarrón, tirado en el piso. Un agradable perfume a libros viejos invadía el ambiente, aunque Luis no lo notó. Siempre andaba un poco resfriado, con la nariz tapada. Agarró la tiza, la colocó en una mesa, y se separó a un metro. Dijo en voz baja, y apuntando con un dedo al objeto, "Movete!". Y no pasó nada.
Luis era un chico listo, y en el lapso de una hora, logró mover la tiza a la perfección. La hizo levitar, haciendo movimientos suaves con sus brazos y manos, casi como danzando.
Así que, cansado pero contento, se dirigió hacia su casa, al encuentro con sus padres. Le esperaba algo complicado... ¿qué dirán sus padres?
El rostro de Luis ya no era de felicidad, sino de preocupación...
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